que acogiste en tu regazo a los más escépticos durmientes,
a las más inquietas dudas de ayer y mañana,
vienes hoy a mí, sin anunciar tu caída en mi oscura noche.
Te apareces distante y brillante como queriendo mostrar algo,
sólo has aumentado distancias infinitas con tu frialdad,
ya no te espero como antes, para el descanso,
hoy trato de impedir que mis sueños sean parte de tu hora,
porque no quiero tenerlos.
Aparecen las borrosas fotos del pasado,
los lugares a los que no quiero volver,
personas a las que no quiero sentir,
momentos que no quiero vivir.
Porque todo se ha ido, nada me ha dejado el día
sólo una lastimada noche,
que se empeña en cumplir la promesa que no pudo en doce horas,
pero que cansada ya no puede más de nostalgia,
no le caben nuevas historias, no aparecen en la oscuridad,
sólo construye nuevas moradas a partir de ladrillos viejos,
tan viejos como tú, luna de hoy y de hace veintiún años atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario