lunes, 5 de noviembre de 2012

Lastimada noche.

Luna, que en tu resplandor te llevaste el diluvio de luz del día, 
que acogiste en tu regazo a los más escépticos durmientes,
a las más inquietas dudas de ayer y mañana,
vienes hoy a mí, sin anunciar tu caída en mi oscura noche.

Te apareces distante y brillante como queriendo mostrar algo,
sólo has aumentado distancias infinitas con tu frialdad,
ya no te espero como antes, para el descanso, 
hoy trato de impedir que mis sueños sean parte de tu hora,
porque no quiero tenerlos.

Aparecen las borrosas fotos del pasado,
los lugares a los que no quiero volver,
personas a las que no quiero sentir,
momentos que no quiero vivir.

Porque todo se ha ido, nada me ha dejado el día
sólo una lastimada noche,
que se empeña en cumplir la promesa que no pudo en doce horas, 
pero que cansada ya no puede más de nostalgia,
no le caben nuevas historias, no aparecen en la oscuridad,
sólo construye nuevas moradas a partir de ladrillos viejos,
tan viejos como tú, luna de hoy y de hace veintiún años atrás.


viernes, 5 de octubre de 2012

Nostalgia Primaveral



Estos días primaverales han llegado cargados de flores negras y blancas, flores sin color y vientos muy fríos. Lejos de ser un buen comienzo para una gran temporada de bonitos tiempos han sido quizás los más traicioneros que nunca había pensado recibir.
Tanto te esperé, primavera, que ahora que llegaste me enfrentaste con un corte de alas certero, una aventura inconclusa y una soledad tremenda, que quiere venir a quedarse.
21 años de vida, 15 al menos pensando en cómo arreglar el mundo y, siempre el mundo termina arreglándome a mi, a la mala, quizás como todos dirían que "debiese ser" con varios tropiezos, pero también muchos nuevos comienzos, algunos felices, otros llenos de nostalgia, como éstos tiempos primaverales de flores negras y blancas.

Estas horas no se detienen y yo quiero parar a pensar y mirar dónde piso, pero el camino va como una cinta a máxima velocidad, quisiera unos zapatos voladores para ver que tendré mañana.


He perdido la capacidad de asombro, lo que alguna vez pedí jamás perder.
He consumido varios té en nombre de el triste día que espera allá afuera.
He movido varias piedras que no se veían a lo lejos del camino.
He juntado varios segundos para cumplir con unos tiempos de felicidad.

Ya quiero que pare este lluvia de nostalgia y me traiga unos rayos del solcito que tanto necesito, que venga el presente y se lleve al pasado volando lejos de aquí, bien lejos.
Quiero disfrutar de mi y de ti primavera, como las grandes amigas que siempre fuimos.